Lo perverso servido en la mejor apariencia

Frank García Trillo | Reseña: Club Cero
(@FrankTrivium)

La mejor mentira es la que está vestida con la tela de la verdad. La mentira no ocurre a partir de premisas incorrectas, sino de conclusiones equivocadas y en muchos casos, mal intencionadas.

 Club Cero es una película estrenada en 2023, dirigida por la cineasta austriaca Jessica Hausner, que trata acerca de una profesora de nutrición, la señorita Novak, en un colegio de elite dentro de Reino Unido que poco a poco conduce a un grupo de jóvenes a formar una secta. Las clases de nutrición comienzan como una crítica al sistema alimentario moderno, producto de los procesos agroindustriales e industriales a los cuales está sujeta nuestra dieta. A partir de esta crítica se presenta la “Alimentación Consciente” («AC»), una práctica que consiste en reducir las raciones ingeridas por comida al mínimo y en masticar más lento al comer. Con ello, se obliga al cerebro a concentrarse en la comida y, poco a poco, a llegar a la autofagia, es decir, al consumo interno de los nutrientes en reserva del cuerpo para su subsistencia.

El problema de reducir al mínimo es que, como en muchos casos, el mínimo de cualquier medida es el cero. De tal forma que pronto escala el nivel de inmersión dentro de la AC y con ello se concluye que la mejor alternativa es no comer. Para no comer, basta con convencer a la mente de que no es necesario, hacer meditaciones y, con el poder de los Oms de la meditación hindú, lograr la verdadera iluminación.  Es el problema de llegar al éxtasis de la conciencia a partir del estrés del sistema nervioso y la ablación corporal. Ya Eliphas Levi, en su Historia de la Magia, señala una práctica similar dentro de la mística de la India que consiste en ayunar durante seis meses y vivir a base de agua y meditación para alcanzar la unidad con lo divino, señalando que esta práctica es perjudicial y propia de los magos más corruptos. 

La película se desarrolla a partir de los jóvenes que se integran esta secta y la señorita Novak. Estos son Fred, Ben, Elsa y Rachel. Hay otra persona involucrada en la secta, Helen, pero la historia rara vez se cuenta desde la perspectiva de su hogar y, cuando llegan las vacaciones de invierno, ella desaparece de la trama para reaparecer hasta el final. Fred, Elsa y Rachel (así como probablemente Helen), son todos hijos de padres adinerados. De hecho, es el padre de Rachel el que introduce a la señorita Novak al colegio para dar clases, alegando que le convenció su sitio web y los productos que ella fabrica y vende.  La problemática de los protagonistas es relativamente simple. Fred es un joven solitario abandonado por sus padres que realizan algún proyecto en África. Ben es el alumno becado proveniente de una familia modesta y huérfano de padre. Rachel es una joven con problemas alimenticios y, por último, Elsa sufre de lo mismo, sin embargo, a diferencia de Rachel, esta última tiene una actitud más diligente y resuelta en sus objetivos. Cuando la señorita Novak toma confianza con ellos, pronto logra explotar sus inseguridades para hacer que se convenzan de que sus enseñanzas son las correctas. Fred, Elsa y Helen son los primeros en volverse adeptos de la AC, mientras que Rachel sufre como los iniciados, tratando de alcanzar el ritmo de algo en lo cual solo está por sentirse validada. Ben es desconfiado, pero al ser un alumno becado, la señorita Novak lo chantajea para que se adentre en sus clases. Además manipula a Elsa para que con sus encantos haga más receptivo a Ben. Éste al final cede y se adentra en la secta.

Los adultos de esta película se encuentran ensimismados en su propia gloria. Uno de los objetivos del padre de Rachel al traer a la señorita Novak era enseñarles a sus hijos a reducir su consumo y tener un estilo de vida más saludable. Pronto se desarrolla un sutil maltusianismo social, donde las grandes masas del mundo son solo consumidores mientras que una muy pequeña elite es consciente de su impacto en el mundo y por ello se convencen de hacer lo correcto. En un momento al principio del filme, los padres de Rachel le traen la comida a la mesa y le señalan que esos platos eran veganos, por lo que podría consumirlos sin afectar su dieta AC. Ella, burlonamente, le dice que lo vegano ya está pasado de moda. Ese diálogo es una primera gran pista que da acerca del conflicto en el cual parten los adultos de la aristocracia: lo que ellos consideran moderno, pronto tiene que ser llevado al máximo nivel para convencerse de que la opulencia y el agradable mundo que tienen a su disposición es merecido y no producto de un problema social y cultural tan añejo como nuestras sociedades. Es además curioso que la profesora y líder de esta secta, la señorita Novak, se llame así. Novak viene del polaco Novy, que significa “nuevo”. Es un guiño a que en las ansias de la modernidad y el frenesí de ser aceptados por nuestra clase social y nuestro grupo, estamos dispuestos a dejarnos llevar por disparates, simplemente, porque son novedosos.

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 Además, los padres en esta película son incapaces de confrontar a sus hijos, no como oponentes, sino como seres humanos a los cuales les provoca una mínima reacción el sentirse mal o bien, o quizás ser algo más que un espectro. Hay una escena que se muestra en casa de Elsa que, después de comer apenas dos gajos de papa en el almuerzo con su madre, ella va a vomitar. Al salir del baño, está su madre, quien escuchó sus arcadas, pero al verla a los ojos, se da la vuelta y se mete a su habitación, sin decir ni una palabra.  Es un reflejo de la brecha entre los padres y los jóvenes moderna: somos incapaces de recibir de los adultos un poco de comprensión, no porque no puedan comprendernos, sino porque su indignación remordería en ellos la impotencia de no poder cambiar nada del mundo sin admitir que lo que ellos piensan también es incorrecto. Es una tragedia mayúscula, partida entre jóvenes necesitados de actuar y actuar hasta las últimas consecuencias, y padres desconectados totalmente de las emociones propias y de las de sus hijos.

Sobre el vómito, antes de escribir esta reseña leí varias opiniones de la película en Google y mucha gente critica una escena en especial donde Elsa, después de negarse a comer frente a sus padres y ser reprendida por ello, se encierra en su cuarto. Sus padres van a llevarle comida, quizás el único momento donde son los padres ricos quienes llevan la comida y no los criados, y ella se para frente a la puerta cerrada y comienza a dar una explicación acerca de sus motivos. La comida está llena de químicos, las agro-industrias dañan el medio ambiente, la cantidad de consumo aumenta cada año y con ella también las enfermedades relacionadas a la nutrición, así como cánceres y otros males crónicos. De tal forma, para Elsa (y su secta) es claro que alrededor de la comida hay una gran mentira y que ellos se dan cuenta, pues en ellos está el ejemplo de subsistencia, que no es necesario comer, pues con la fuerza de su voluntad y de su mente se podrían imponer incluso sobre la realidad misma. Hay un corte, y en el siguiente plano Elsa llama a sus padres, quienes ya no llevan alimentos para entrar al cuarto de su hija. Ella les dice que quiere probarles un punto, que ella podría comer lo que quisiera pero que no lo necesita, incluso, que ella podría comer vómito y convencerse de que es comida, a lo que, inmediatamente, frente a un plato vacío, ella se provoca el vómito y luego con unos cubiertos comienza a comerlo a la vista de sus padres, que solo la miran convencidos de que las decisiones de su hija son difíciles de comprender pero que ellos deben apoyarla. Esta escena, que de forma explícita es vomitiva, provoca indignación en el público. Pero no lo hacen las varias tomas donde las jóvenes están causándose el vómito tras la puerta de un baño, ni los terroríficos planos de una mesa donde todos fingen comer, pero entre las miradas de juicio de sus compañeros sectarios, son incapaces de tomar bocado y se tiran platos de comida llenos a la basura. El público, indirectamente, es parte de la misma crítica que tiene la película al mostrar su hipocresía frente a la enfermedad oculta y la enfermedad mostrada de forma explícita.

La película es una crítica importante a los delirios de las aristocracias globales en cuanto a sus estilos de vida saludable, al discurso del famoso greenwash y a la brecha generacional sumergida en estos tiempos revueltos. A pesar de tener una historia brutal, no logra transmitir una tensión sostenida y esto causo malas críticas. Sin embargo, ese es el mismo punto de la película, que no puede haber tensión cuando todo lo que te están presentado y explicando para ti es totalmente racional y las personas a tu alrededor no quieren o no pueden ver el gran disparate en el cual estás metido, porque probablemente, ellos también caerían en él. La película utiliza una constante paleta de colores pastel, con un trabajo de fotografía delicioso y tomas acertadas, que visualmente representan pura belleza, pero que, en su propia historia, son pura perversión. La recomiendo, con el estómago vacío y probablemente sin palomitas. 

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