Procesos de construcción del Estado frente a las instituciones religiosas en México y Turquía. Parte I

Catedral Metropolitana de la ciudad de México y Mezquita Azul en Estambul.
Carlos Erasmo Rodríguez Ramos | Notas sueltas
@CarlosErasmoRR

NOTA: Este es el primero de una serie de cuatro artículos, cada uno acerca de uno de los capítulos que integran mi tesis de maestría en Ciencia Política en El Colegio de México, intitulada Procesos de construcción del Estado frente a las instituciones religiosas en México y Turquía. Estos artículos no pretenden tener la rigidez ni el tono de un artículo académico, por el contrario, se busca una explicación sencilla y amena de los temas abordados en el. Lo anterior, pues su finalidad es únicamente la divulgación de mi investigación con el propósito de dar cumplimiento a los requerimientos de retribución social que impone el Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnologías a sus becarios a partir de la publicación, el 16 de marzo de 2022, del Reglamento de Becas para el Fortalecimiento de la Comunidad de Humanidades, Ciencias, Tecnologías e Innovación en el Diario Oficial de la Federación. Por lo anterior, los argumentos e ideas se presentan de manera muy sintética y general, buscando privilegiar una exposición sencilla y accesible, más acorde con un formato de ensayo. Al final de cada artículo se incluirá una breve bibliografía de la sección correspondiente que no representa la totalidad de fuentes citadas en la investigación original, sino que tiene la intención de servir como punto de partida para las personas interesadas en los temas expuestos. La tesis completa puede consultarse en el repositorio de El Colegio de México.

Introducción

En retrospectiva, es difícil señalar con precisión de dónde surgieron las inquietudes que me llevaron a elegir el tema de mi investigación. Tras pensarlo un poco, pude identificar dos fuentes. La primera fue la lectura de Me llamo Rojo de Orhan Pamuk, Nobel de Literatura turco, una novela en la que se reflejan las tensiones entre Oriente y Occidente a partir de sus concepciones contrarias en torno al arte de la pintura. La novela me fascinó a tal grado que durante mucho tiempo me dediqué a leer sobre el Imperio Otomano y, eventualmente, sobre la historia de la república moderna de Turquía. La segundo fue mi interés por el Estado en general, ¿cómo surgió? ¿cómo funciona? ¿qué determina sus capacidades? Para muchos, estas preguntas podrían parecer anticuadas y poco interesantes ante el surgimiento de otros actores que disputan el poder al Estado, tales como la sociedad civil, las grandes corporaciones, las organizaciones internacionales y el crimen organizado. Entiendo que el Estado ha cambiado y su rango de acción se ha limitado; sin embargo, cuando se habla de horizonte post estatales, creo que se exagera. Muchos hablan del Estado como un viejo desahuciado, pero yo lo veo muy sano cada que tengo que hacer mi declaración de impuestos.

            Producto de estas dos inquietudes iniciales, leí, casi por casualidad, acerca de la Dirección de Asuntos Religiosos (conocida como Diyanet), una dependencia del gobierno turco encargada de la administración de la religión mayoritaria, el islam sunní. Diyanet, entre muchas otras cosas, no sólo está a cargo de la fundación y mantenimiento de las mezquitas, sino que también paga los salarios del personal religioso. Todo lo anterior, con financiamiento público. La dependencia llamó mi atención pues contrasta fuertemente con lo que sucede en México, donde no sólo no existe una burocracia religiosa financiada por el Estado, sino que se busca mantener una separación entre lo religioso y lo estatal, ¿a qué se debe esta diferencia? ¿por qué en Turquía la religión está “dentro” del Estado, mientras que en México está “afuera”? La respuesta obvia y general era que algo, no sabía qué, había ocurrido durante el proceso de formación del Estado y ese algo determinó el lugar que ocuparía la religión dentro o fuera de la nueva estructura estatal.

            Este fue el punto de partida para la selección de los enfoques teóricos y metodológicos, así como para el diseño de la investigación. Para poder explicar esto, me parece necesario mencionar algo sobre las explicaciones que se han dado a las relaciones entre el Estado y la religión.

Estado y religión: teorías sobre sus relaciones

Al iniciar mis lecturas al respecto encontré que durante gran parte del siglo pasado las relaciones entre lo religioso y lo político solían entenderse desde un cuerpo de ideas que suele denominarse la teoría de la secularización. Dicha teoría, a grandes rasgos, postula que el avance de los procesos de modernización (burocratización, alfabetización, racionalización, etc.) poco a poco relegaría a la religión hasta convertirla en un segmento más, entre muchos otros, de la vida privada del individuo. Así, no habría lugar para la religión en la vida pública de las sociedades modernas.

            Esta explicación no sólo me parecía parcial, sino también tramposa. Si la ausencia de religión en lo público es señal de progreso, entonces su presencia es marca del atraso. Esta idea se repite en muchos textos y en la opinión popular, al grado de hay quienes identifican a los creyentes con simples ignorantes. Lo anterior es, simple y llanamente, un prejuicio ya que incluso los países “desarrollados” tienen importantes manifestaciones de religiosidad. Véase, por ejemplo, el caso de los Estados Unidos de América.

            Diversos acontecimientos del siglo pasado pusieron en entre dicho la teoría de la secularización, demostrando que la religión, lejos de estar relegada en algún rincón de la vida privada, seguía siendo una fuerza importante capaz de movilizar el apoyo popular y de sacudir las consciencias. A raíz de esto, surgieron nuevos enfoques y teorías que buscaban explicar las relaciones de la religión con diversos fenómenos de la vida social, incluyendo por supuesto al Estado.

            Para exponer estos enfoques, corriendo quizás el riesgo de simplificar o generalizar demasiado, identifico dos grandes categorías: los ideacionales y los institucionales. En los ideacionales el énfasis se encuentra en el papel que desempeña la religión en la ideología, en la formación de identidades y en las concepciones del mundo. En esta categoría encontramos artículos como “Historical Legacies, Modern Conflicts: State Consolidation and Religious Pluralism in Greece and Turkey” de Kristen Fabbe, donde se analiza el uso de la religión para la construcción de las identidades nacionales en Grecia y Turquía. También podemos encontrar el libro de Elizabeth Shakman Hurd, The Politics of Secularism in International Relations, donde se analiza el impacto de las ideas en torno al secularismo en los resultados políticos a nivel internacional como en la oposición al ingreso de Turquía a la Unión Europea y con la política de Estados Unidos hacia Irán.

            Por su parte, los enfoques institucionales se centran en la interacción entre las instituciones religiosas y estatales. En “State Building and Religious Resources: An Institutional Theory of Church-State Relations in Iran and Mexico”, Gill y Keshavarzian analizan las relaciones de cooperación o conflicto entre las instituciones religiosas y las estatales en México e Irán. Por su parte, Baskan, en “The State in the Pulpit: State Incorporation of Religious Institutions in the Middle East”, concluye que la inclusión o exclusión de la religión dentro del aparato estatal depende de la capacidad del Estado y de la estructura institucional de la religión en cuestión.

            De estas dos categorías de enfoques, el que llamó mi atención fue el institucional pues incluye el estudio del Estado en relación con las instituciones religiosas, tema que suele ser omitido en los trabajos clásicos sobre la construcción del Estado. Dentro de este enfoque, el libro que me pareció más completo y en el cual basé gran parte de mi investigación fue Disciples of the State? Religion and State-Building in the Former Ottoman World de Kristen Fabbe.

            El libro me gustó por varias razones. En primer lugar, a través de tipos ideales, establece una clasificación de arreglos entre las instituciones religiosas y el Estado que puede ser aplicada a sus casos de análisis. Además, entre dichos casos de análisis se encuentra Turquía, el país que deseaba entender y comparar con México. Finalmente, lo más interesante fue, por su claridad y parsimonia, el argumento de la autora.

Fabbe señala que antes de la creación del Estado moderno muchas de las funciones que actualmente se consideran propias del aparato estatal, como la educación de los individuos o la interpretación del derecho, eran desempeñadas por las instituciones religiosas. En ese sentido, los Estados nacientes deben arrebatar estas funciones a las instituciones religiosas para afirmarse como el nuevo poder dominante; sin embargo, ¿cómo es que lo hace? Para Fabbe, la respuesta está en los repertorios de estrategias que usan los Estados. Resumiendo el argumento, si el Estado naciente lograr crear los incentivos adecuados para la cooperación del personal de las instituciones religiosas, entonces podrá cooptarlo en algún momento para sus propios propósitos, creando lo que se denomina una síntesis sacra. Por el contrario, si el Estado fracasa en generar dichos incentivos entonces será incapaz de incorporar al personal religioso a sus filas, por lo que ambas potestades permanecerán separadas en lo que se denomina un dualismo. Por supuesto, la conveniencia o no de esta cooptación depende de si el personal religioso cuenta con habilidades que los nuevos Estados consideran útiles y de si estos esfuerzos nos rentables en términos de costo- beneficio.

Tras leer el libro, pensé que el argumento podría ser aplicado al caso mexicano. Así, en términos de Fabbe, el naciente Estado mexicano había fracasado en su cooperación con la Iglesia Católica de modo que en México se se estableció un dualismo; sin embargo, ¿por qué fracasó? ¿se intentó esta cooptación? Por otro lado, el tratamiento que se da al caso turco suponía una base sólida para iniciar la comparación con México. Por ello, este libro se volvió una especie de guía en la investigación, misma que fue diseñada en los siguientes términos.

Mi investigación

Como se mencionó, mi principal interés era saber por qué el Estado turco pudo desarrollar una burocracia religiosa que administra la religión mayoritaria mientras que el Estado mexicano no.  La hipótesis, tras la lectura de Fabbe, consistió en que la respuesta estaba en los distintos repertorios de estrategias utilizados por ambos Estados.

            Para poder comprobarla, se requería analizar el proceso de formación del Estado en ambos casos. Dado que este proceso es largo y complejo, el análisis debía abarcar un periodo extenso de análisis que fuera desde los intentos iniciales de afirmación del Estado hasta la rutinización de sus relaciones con las instituciones religiosas. Curiosamente, en los casos seleccionados, ambos fenómenos ocurren en el mismo periodo, aquel que va de 1820 a 1940, por lo que el periodo de análisis fue de 120 años.

            Adicionalmente, dado que se trataba de estudiar las interacciones entre ambas potestades, no resultaba conveniente enfocarse en coyunturas críticas que mostraran momentos de rompimiento y cambio radical, sino en los cambios institucionales paulatinos a través del tiempo, tal y como lo plantean Mahoney y Thelen en Explaining Institutional Change: Ambiguity, Agency, and Power.

            Tras tomar estas decisiones, fue necesario seleccionar los ámbitos que se analizarían en la investigación. Considerando su importancia para el Estado moderno y tomando como referencia el trabajo de Gill y Keshavarzian, seleccioné tres: educativo, jurídico y financiero. El educativo es relevante por su papel en la socialización de los individuos e incluye temas como la administración de las escuelas, los programas de estudio y la integración del profesorado. Por su parte, el ámbito jurídico define cómo operarán las instituciones del Estado a través de la creación, interpretación y aplicación del derecho. Por último, el ámbito financiero se relaciona con la obtención y administración de los recursos materiales que permiten la realización de determinados fines.

            Con estos elementos, plantee la realización de una comparación individualizante que pudiera determinar qué es lo que hace única a la trayectoria de cada uno de los países estudiados. Lo anterior pues otros métodos comparativos como casos más similares o casos más diferentes no parecían en su momento útiles para la comparación de los casos seleccionados.

Este es el planteamiento inicial de la investigación y corresponde a su primer capítulo. El próximo artículo tratará sobre el análisis del caso mexicano en el periodo de estudio mencionado.

Te podría interesar: Parte II. México: enfrentar a la religión.

Breve bibliografía

Baskan, Birol. “The State in the Pulpit: State Incorporation of Religious Institutions in the Middle East.” Politics and religion 4.1 (2011): 136–153.

Blancarte, Roberto. “Religión y sociología; cuatro décadas alrededor del concepto de secularización.” Estudios sociológicos (Ciudad de México) 30, no. extra (2012): 59– 81.

Bruce, Steve. Secularization: In Defence of an Unfashionable Theory. Oxford: OUP Oxford, 2011.

Fabbe, Kristin. Disciples of the State? Religion and State-Building in the Former Ottoman World. Cambridge: Cambridge University Press, 2019.

Fabbe, Kristin. “Historical Legacies, Modern Conflicts: State Consolidation and Religious Pluralism in Greece and Turkey.” Journal of Southeast European and Black Sea Studies 13, no. 3 (2013): 435–53.

Gill, Anthony, y Arang Keshavarzian. “State Building and Religious Resources: An Institutional Theory of Church-State Relations in Iran and Mexico.” Politics & Society 27.3 (1999): 431–465.

Hurd, Elizabeth Shakman. The Politics of Secularism in International Relations. Princeton: Princeton University Press, 2008.

Mahoney, James, y Kathleen Ann Thelen. Explaining Institutional Change: Ambiguity, Agency, and Power. Cambridge: Cambridge University Press, 2010.

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