Óscar Cuéllar Briseño | Poesía
“While the angels, all pallid and wan,
Uprising, unveiling, affirm
That the play is the tragedy, ‘Man’,
And its hero, the Conqueror Worm.”
The Conqueror Worm, Edgar Allan Poe
Armaduras
quitinosas
sus palpíferos
apuntan
mueven
hacia el frente
sus segmentos
anillares
jadean
sus espiráculos
los vientos
de la guerra
apostan
exoesqueletos
en cadáver
disputado.
A la vista
está
el castillo
de
craneal
arquitectura
espasmos
defensores
bombardean
al enemigo
gasean
todos
los flancos
con hedionda
artillería
sus filas
destrozadas
por bacterias
arcabuces
El sargento
da la orden
los infantes
se reagrupan
cefálicas
bayonetas
desenvainan
las crisálidas
se arrastra
formación
de necrófagas
falanges
embisten
las huestes
a las oculares órbitas.
Arrasadas
las defensas
entran los
mercenarios
la
heráldica
mortuoria
izan
en la
calota
cocineros
preparan
banquete
de epidermis
catadores
se emborrachan
de fluidos
cerebrales
que alguna vez
idearon
lo grotesco
y lo arabesco.
¿Quién es
ese botín
de vencido
rigor mortis?
en una tumba
en Baltimore
la frase de
algún cuervo
“Nunca Más”
repiten
las larvas
poeticidas
se escuchan
carcajadas
en los huesos
de la tierra
ahí yacen
los versos
de Edgar
su
conquista.

Óscar Cuéllar Briseño (Ciudad de México, 1990). Soy un asiduo lector y un poeta aficionado a la literatura fantástica y maravillosa, el horror y la ciencia ficción. Mi aspiración es que mi poesía refleje esa tentativa de lo imposible característica del género: la búsqueda del Santo Grial de los límites de lo dicho. 