Redacción | Notas sueltas
Los autores británicos y estadounidenses han escrito sobre México cerca de seiscientas crónicas de viajes y más de cuatrocientas cincuenta piezas literarias: novelas, obras de teatro y poemas líricos. Estas cifras las documentó Drewey Wayne Gunn en su ensayo Mexico in American and British Letters: A Bibliography of Fiction and Travel Books, actualizado por última vez en 1975. Desde entonces tendríamos que sumar, por ejemplo, las obras de Richard Ford, Oliver Sacks, James M. Cain, Ron Hansen, Cormac McCarthy, Robert Stone, Don Wislow, Peter Kuper, Francisco Goldman y Philipp Meyer. De todo este gran grupo de autores, hubo muchos que ni siquiera cruzaron la frontera, pero los que sí, lo hicieron por inquietudes distintas y variadas: simple descanso, introspección, necesidad de iniciar una vida nueva, la sed de aventuras o convicciones ideológicas.
Durante el virreinato sólo hay crónicas de viajes. El primer registro data de 1568, cuando se publicó The Principal Navigations, Voyages and Discoveries of the English Nation. Por esos años las diferencias religiosas entre España e Inglaterra se sobreponían a los intereses comerciales. Si de por sí ya era rarísimo que un inglés pisara la Nueva España, lo era todavía más que sobreviviera a la persecución de la Inquisición, a los trabajos forzosos y que pusiera por escrito su testimonio. Después de la guerra de Independencia, destacan, por un lado, la obra de Frances Erskine Inglis —mejor conocida como Madame Calderón de la Barca—, quien publicó en 1842 Life in Mexico during a Residence of Two Years in that Country, libro que pinta el paisaje de la vida hogareña de la aristocracia en tiempos de Santa Anna. Por el otro, tenemos las primeras apariciones de temas mexicanos en la literatura estadounidense. Washington Irving utilizó a un personaje mexicano para su historia Adventures of Capitan Bonneville (1837); Timothy Flint, cuya novela Francis Berrian, or the Mexican Patriot es la primera que ocurre completamente en México; Robert Montgomery, que consideró como propia la historia de México, escribió dos novelas históricas sobre el descubrimiento y el cerco de Tenochtitlán: Calavar, or the Knight of the Conquest (1834) y The Infidel, or the fall of Mexico (1835).
Durante la segunda mitad del siglo XIX y la primera del XX, la proliferación de revistas y periódicos en el país vecino más las convulsiones sociales en el nuestro, lanzaron a periodistas y escritores a buscar aventuras. De ahí son grandes reportajes como México Bárbaro de John Kenneth Turner, México Insurgente de John Reed, y Dentro y fuera de México, de Lincoln Steffens. Fue el tiempo también de Katherine Anne Porter y del destino incierto de Ambrose Bierce. En el género del cuento se cosecharon grandes piezas: Somerset Maugham escribió The Bum, que ocurre en Veracruz, y The Hairless Mexican. En 1940 Saul Bellow pasó tres meses en México, de su experiencias escribió dos cuentos situados en Oaxaca: The Mexican General y Mosby’s Memoirs; Ray Bradbury, tan conocido por su material de ciencia ficción, de su viaje al lago de Pátzuaro se inspiró para escribir El día de muertos, incluido en The Machineries of Joy.
Dentro de este corpus literario, presentamos 10 ficciones escritas en lengua inglesa que se desarrollan en México:
1. El mexicano, Jack London
En enero de 1911, los hermanos Flores Magón se apoderaron de Mexicalli y otras poblaciones de Baja California durante lo que podríamos llamar la «revolución magonistas». Publicado el 19 de agosto de 1911 en el Saturday Evening Post, el cuento de London trata de Felipe Rivera, un boxeador que gasta todo lo que gana para comprar rifles y apoyar la revolución magonista.
2. La perla, John Steinbeck
Quizá se trate del escritor norteamericano al que más le interesó y el que mejor escribió sobre México: hizo dos guiones cinematográficos, ¡Viva Zapata! y The Forgotten Village; un libro de viajes Por el mar de Cortés; novelas con migrantes como protagonistas, Tortilla Flat y El autobús perdido. En La perla, se mantiene y aviva la constante de toda su obra: su simpatía por los débiles, los trabajadores, los excluidos; aquéllos que a diario someten su dignidad a un continuo desgaste.
3. Paralelo 42, John Doss Passos
Doss Passos estuvo en México algunos meses entre 1926 y 1927. Escribió tres artículos: Paint the Revolution, Relief Map of Mexico, y Zapata’s Ghost Walks. En sus memorias, The Best Times, confesó que su estilo literario le debía mucho a la influencia del muralismo de Diego Rivera: “así como los mexicanos se sentían obligados a pintar sus muros, yo me vi forzado a iniciar un panorama narrativo cuyo fin no veía”. La trama de Paralelo 42 es la actitud política de Estados Unidos hacia México. Uno de sus protagonistas queda prendido del mezcal y de las prostitutas de Tampico.
4. El poder y la gloria, Graham Green
Graham Greene estuvo en México, en Tabasco y Chiapas, durante un par de meses del año 1938. Llegó para investigar la guerra cristera que comenzó el presidente Plutarco Elías Calles y se prolongó hasta Lázaro Cárdenas. De esta experiencia, amasó una ficción que dramatiza, en términos amplios, el antagonismo entre el gobierno y la fe.
5. La rebelión de los colgados, Bruno Traven
Aún no queda claro si Traven nación en Chicago o en Alemania, el hecho es que escribía en inglés y vivió en México en el anonimato, escondiéndose de quién sabe qué. Situada en Chiapas, en La rebelión de los colgados Traven, al igual que en otras de sus obras, se volcó hacia lo primitivo pues veía en la industrialización una destrucción mecánica de la personalidad.
6. Bajo el volcán, Malcolm Lowry
Este escritor inglés llegó a Cuernavaca en 1936. Por alguna razón creyó que aquí podría salvar su matrimonio. Esta preocupación es también parte decisiva de la trama en su novela. La novela comienza cuando Geoffrey Firmir —un excónsul británico alcohólico— “desciende a los infiernos” en el transcurso del Día de Muertos…
7. La serpiente emplumada, D.H. Lawrence
Entre 1923 y 1925, el escritor británico David Herbert Richards Lawrence viajó a México y recorrió el país desde Sonora hasta Oaxaca. Las consecuencias del viaje fueron tres libros, uno de viajes The Sudden View, y dos novelas Mornings in Mexico y The Plumed Serpent. El gran mérito de ésta última es el de obsesionarnos por la cultura prehispánica mexicana en general, y por la deidad de Quetzalcóatl en particular.
8. Tristessa, Jack Keroac
Escritor de la generación beat, aunque antes ya había estado en México en la frontera norte, llegó a la capital a mediados de la década de los cincuenta. Le dio por jugar a ser sórdido y escribió una novela sobre su enamoramiento por una prostituta.
9. La última oportunidad, Richard Ford
Premio Príncipe de Asturias de las Letras 2016 y autor de grandes novelas como El periodista deportivo y El Día de la Independencia (premios Pulitzer y PEN/Faulkner), Ford nos cuenta la vida de Harry Quinn, quien combatió en Vietnam y ahora, a sus treinta años, está en Oaxaca: esa ciudad en apariencia idílica que poco a poco se rebelará como el refugio de traficantes y guerrilleros.
10. El poder del perro, Don Winslow
Escritor neoyorquino de novelas negras, periodista y guionista de cine, Winslow disecciona en El poder del perro una época crucial de nuestra historia reciente: el narcotráfico y el inicio de su violencia desmedida. Dueño de las mejores técnicas del thriller, en la historia, aunque con nombres distintos, desfilan personajes como los Arellano Félix, el expresidente Carlos Salinas de Gortari y el obispo Juan Jesús Posadas Ocampo.

